jesusfreak06
12-oct-2007, 01:31
Un dia como hoy, hace 515 años, un marinero florentino desembarcó en las costas de San Salvador (Bahamas) bajo la bandera española, dando inicio a la gran carrera exploradora, y explotadora... un nuevo mundo, fresco y listo para ser tomado por las ansiosas manos mercantilístas de los nacientes imperios colonizadores.
"Dia de la Raza" se le conoce. ¿Pero de la raza de quién? Creo que tiene que ver en parte con que a pesar que los españoles vinieron a masacrar a pueblos indígenas, se dio un sincretismo racial, la emergente "raza de mestizos", los de identidad puesta en duda, los mitad españoles, mitad pipiles.
Alguna vez escuché decir por ahí: "Que mala suerte la nuestra... venimos a ser colonizados por españoles... ¿que pasaría si en vez de ser España, hubiésemos sido conquistados por Inglaterra? Solo hay que ver a los Estados Unidos, Canadá, Australia... colonias inglesas que prosperaron de manera increíble... y los países pobres... los Latinos, los olvidados, los mestizos, los 'en vías de desarrollo', los que aprendimos lo que quedaba de la lengua del Lacio..."
Pero, hablando nada más en términos raciales, ¿cual fue la diferencia drástica entre el colonialismo inglés y el español? El colonizador inglés, tanto en la costa este de Norteamérica, como en las tierras frías de Canadá y entre canguros en “Terra Australis”, se caracterizó por masacrar de manera directa y sustancial la población indígena, los verdaderos terratenientes del Nuevo Mundo. En las colonias inglesas el mestizaje se dio raramente, y no fue una conducta que se generalizara en el nuevo asentamiento anglosajón. Y esto se traduce ahora... a pesar que tanto Canadá, Estados Unidos y Australia se conocen como países “multiculturales”, lo son por la migración de gente a esas zonas (mayormente indoeuropeos), y no por el cruce racial entre el colonizador y el colonizado. Predominantemente en estos países, la gran mayoría de gente es “blanca”, a pesar de haber una minoría indígena.
El colono español, por otro lado, se diferencia de su contraparte anglosajón en el hecho que aunque si hubo masacres de indígenas y despojo de sus tierras, también permitió el mestizaje a mayor grado que en la colonia inglesa. Durante los tiempos coloniales, mayormente en Mesoamérica y las tierras Andinas, hubo una fusión no solamente cultural, sino que fusión de sangre también, dando a la luz el producto híbrido, el mestizo, el que no tiene identidad, la unión de dos pueblos distintos. Es remarcable ver, entonces, como los pueblos emergentes de Latinoamérica tienen esa doble identidad, la española y la indígena, fusionándose en todo aspecto, mayormente el cultural. Basta ver las tradiciones y las costumbres latinoamericanas de hoy en día: no son costumbres españolas per se, si no la mayoría del tiempo son costumbres mezcladas, parte hispánica y parte indígena, generando una identidad nueva. Esto es algo que tanto Canadá como Australia carecen, ya que hoy en día en estos países se ve el estilo de vida “occidental” de los Ingleses, sin mayor fusión de ideas o de elementos culturales del colonizador y el colonizado.
La grandiosa gama cultural de Latinoamérica que tanto apasiona al visitante anglosajón (aun hoy en día) fue, en pero, parte del problema del porque estamos donde estamos.
La colonia inglesa, aniquilando a los indígenas o colocándolos en reservas y en terrenos designados fuera de la población blanca, floreció con el sistema de vida inglés, dándole continuidad a las herencias traídas de Inglaterra, Irlanda y demás países europeos. Eliminando el problema indígena, el blanco se dispuso a recrear el sistema de la “madre patria”, fundamentando una naciente economía y leyes civiles.
La colonia española, empero, al promover (o al no poder evitar) el mestizaje, se vio envuelto en otro problema: el hecho que había gran cantidad de gente mestiza, lo que fusionaba ambas culturas. Desde la colonia se siente la tensión entre los criollos, los peninsulares, los mestizos, y los indígenas, tensiones raciales que se tradujeron poco a poco en tensiones socioeconómicas. Estas diferencias marcaron profundos problemas sociales, mayormente de injusticia. El sistema español, lamentablemente, no pudo solucionar el problema social de los emergentes pueblos híbridos.
Las potencias colonizadoras también tuvieron diferentes posiciones respecto a sus respectivas colonias: mientras Londres se preocupó en posicionar y establecer un adecuado sistema de leyes y una economía estable en sus colonias, Madrid ocupaba a sus colonias en América para sostener su imperio mercantilista, y no le preocupaba la creciente inestabilidad socioeconómica de las Colonias, sino el enriquecimiento de la Corona. Por eso, las instituciones coloniales en Latinoamérica fallaron en poner las bases correctas para el desarrollo pleno de las naciones emergentes en el nuevo mundo, lo que marcó el destino de las mismas.
¿Donde queda entonces la balanza?
Las colonias inglesas alienaron a los indígenas, ya sea matándolos o encorralándolos en reservas… así se salvaron de problemas raciales, y por consiguiente, de brechas sociales.
Las colonias españolas sin duda también alienaron a los indígenas, pero hubo un mayor contacto con ellos, al punto que el mestizaje fue algo común en Latinoamérica. Al fusionar los pueblos, problemas raciales y sociales nacieron -problemas que las colonias inglesas no experimentaron a gran escala-, y fueron esos problemas y la pobre intervención española lo que cimentó las bases de los problemas que Latinoamérica sufre hoy por hoy.
Si hubiésemos sido colonizados por ingleses… ¿es posible que lo mismo hubiese pasado con nosotros que con lo que pasó en otras colonias Inglesas? Pero de ser así, no existiríamos ni tú ni yo, ni el 95% de El Salvador, porque al menos nuestro país como tal surgió como producto de ese acontecimiento histórico, que dio su inicio en 1492.
Un dia de reflexión, 12 de Octubre. Ya sabemos de donde venimos… ¿pero para donde vamos? Al menos aun podemos cambiar el futuro… Es hora que como salvadoreños veamos el pasado para poder sembrar un mejor futuro, y logremos sacar a nuestro pueblo de donde se encuentra.
"Dia de la Raza" se le conoce. ¿Pero de la raza de quién? Creo que tiene que ver en parte con que a pesar que los españoles vinieron a masacrar a pueblos indígenas, se dio un sincretismo racial, la emergente "raza de mestizos", los de identidad puesta en duda, los mitad españoles, mitad pipiles.
Alguna vez escuché decir por ahí: "Que mala suerte la nuestra... venimos a ser colonizados por españoles... ¿que pasaría si en vez de ser España, hubiésemos sido conquistados por Inglaterra? Solo hay que ver a los Estados Unidos, Canadá, Australia... colonias inglesas que prosperaron de manera increíble... y los países pobres... los Latinos, los olvidados, los mestizos, los 'en vías de desarrollo', los que aprendimos lo que quedaba de la lengua del Lacio..."
Pero, hablando nada más en términos raciales, ¿cual fue la diferencia drástica entre el colonialismo inglés y el español? El colonizador inglés, tanto en la costa este de Norteamérica, como en las tierras frías de Canadá y entre canguros en “Terra Australis”, se caracterizó por masacrar de manera directa y sustancial la población indígena, los verdaderos terratenientes del Nuevo Mundo. En las colonias inglesas el mestizaje se dio raramente, y no fue una conducta que se generalizara en el nuevo asentamiento anglosajón. Y esto se traduce ahora... a pesar que tanto Canadá, Estados Unidos y Australia se conocen como países “multiculturales”, lo son por la migración de gente a esas zonas (mayormente indoeuropeos), y no por el cruce racial entre el colonizador y el colonizado. Predominantemente en estos países, la gran mayoría de gente es “blanca”, a pesar de haber una minoría indígena.
El colono español, por otro lado, se diferencia de su contraparte anglosajón en el hecho que aunque si hubo masacres de indígenas y despojo de sus tierras, también permitió el mestizaje a mayor grado que en la colonia inglesa. Durante los tiempos coloniales, mayormente en Mesoamérica y las tierras Andinas, hubo una fusión no solamente cultural, sino que fusión de sangre también, dando a la luz el producto híbrido, el mestizo, el que no tiene identidad, la unión de dos pueblos distintos. Es remarcable ver, entonces, como los pueblos emergentes de Latinoamérica tienen esa doble identidad, la española y la indígena, fusionándose en todo aspecto, mayormente el cultural. Basta ver las tradiciones y las costumbres latinoamericanas de hoy en día: no son costumbres españolas per se, si no la mayoría del tiempo son costumbres mezcladas, parte hispánica y parte indígena, generando una identidad nueva. Esto es algo que tanto Canadá como Australia carecen, ya que hoy en día en estos países se ve el estilo de vida “occidental” de los Ingleses, sin mayor fusión de ideas o de elementos culturales del colonizador y el colonizado.
La grandiosa gama cultural de Latinoamérica que tanto apasiona al visitante anglosajón (aun hoy en día) fue, en pero, parte del problema del porque estamos donde estamos.
La colonia inglesa, aniquilando a los indígenas o colocándolos en reservas y en terrenos designados fuera de la población blanca, floreció con el sistema de vida inglés, dándole continuidad a las herencias traídas de Inglaterra, Irlanda y demás países europeos. Eliminando el problema indígena, el blanco se dispuso a recrear el sistema de la “madre patria”, fundamentando una naciente economía y leyes civiles.
La colonia española, empero, al promover (o al no poder evitar) el mestizaje, se vio envuelto en otro problema: el hecho que había gran cantidad de gente mestiza, lo que fusionaba ambas culturas. Desde la colonia se siente la tensión entre los criollos, los peninsulares, los mestizos, y los indígenas, tensiones raciales que se tradujeron poco a poco en tensiones socioeconómicas. Estas diferencias marcaron profundos problemas sociales, mayormente de injusticia. El sistema español, lamentablemente, no pudo solucionar el problema social de los emergentes pueblos híbridos.
Las potencias colonizadoras también tuvieron diferentes posiciones respecto a sus respectivas colonias: mientras Londres se preocupó en posicionar y establecer un adecuado sistema de leyes y una economía estable en sus colonias, Madrid ocupaba a sus colonias en América para sostener su imperio mercantilista, y no le preocupaba la creciente inestabilidad socioeconómica de las Colonias, sino el enriquecimiento de la Corona. Por eso, las instituciones coloniales en Latinoamérica fallaron en poner las bases correctas para el desarrollo pleno de las naciones emergentes en el nuevo mundo, lo que marcó el destino de las mismas.
¿Donde queda entonces la balanza?
Las colonias inglesas alienaron a los indígenas, ya sea matándolos o encorralándolos en reservas… así se salvaron de problemas raciales, y por consiguiente, de brechas sociales.
Las colonias españolas sin duda también alienaron a los indígenas, pero hubo un mayor contacto con ellos, al punto que el mestizaje fue algo común en Latinoamérica. Al fusionar los pueblos, problemas raciales y sociales nacieron -problemas que las colonias inglesas no experimentaron a gran escala-, y fueron esos problemas y la pobre intervención española lo que cimentó las bases de los problemas que Latinoamérica sufre hoy por hoy.
Si hubiésemos sido colonizados por ingleses… ¿es posible que lo mismo hubiese pasado con nosotros que con lo que pasó en otras colonias Inglesas? Pero de ser así, no existiríamos ni tú ni yo, ni el 95% de El Salvador, porque al menos nuestro país como tal surgió como producto de ese acontecimiento histórico, que dio su inicio en 1492.
Un dia de reflexión, 12 de Octubre. Ya sabemos de donde venimos… ¿pero para donde vamos? Al menos aun podemos cambiar el futuro… Es hora que como salvadoreños veamos el pasado para poder sembrar un mejor futuro, y logremos sacar a nuestro pueblo de donde se encuentra.