* A W I *
12-nov-2007, 11:42
Piden asilo a EUA por violencia social
Los argumentos cambian y el conflicto armado ya no es una buena excusa. Miles de salvadoreños piden asilo a EUA anualmente, muchos denuncian el acoso de las pandillas.
Keny López
internet@laprensa.com.sv http://www.laprensa.com.sv/images/menos-ttf.gif (http://javascript%3Cb%3E%3C/b%3E:selectStyleSheet%28-2%29;) http://www.laprensa.com.sv/images/mas-ttf.gif (http://javascript%3Cb%3E%3C/b%3E:selectStyleSheet%282%29;) http://www.laprensa.com.sv/images/print-ttf.gif (http://javascript%3Cb%3E%3C/b%3E:;) http://www.laprensa.com.sv/images/send-ttf.gif (http://javascript%3Cb%3E%3C/b%3E:;) Fecha de actualización: 12/11/2007 08:15:03 a.m.
“Concedido”. La respuesta final del juez de Inmigración Paul Wickham Schmidt hizo respirar aliviados a dos hermanos salvadoreños. Estados Unidos les otorgó asilo político y les abría las puertas para ser su nueva casa. No volverían a Sensuntepeque, de donde huyeron por temor a las pandillas.
Beatriz, de 15 años, y Miguel, de 21 (nombres ficticios), ingresaron en 2004 a Estados Unidos; unos meses después pidieron a un juez de Inmigración que les concediera asilo político, argumentando que sus vidas corrían peligro en El Salvador si eran deportados.
Su caso era una de las 3,630 peticiones de asilo político que ciudadanos de El Salvador hicieron al Gobierno estadounidense en el año fiscal 2005 —entre el 1.º de octubre de 2004 y el 30 de septiembre de 2005—.
Tras casi dos años de litigios, argumentos y muestra de pruebas, los jóvenes finalmente obtuvieron una respuesta afirmativa a su petición de asilo político. Un caso excepcional si se toma en cuenta que El Salvador ya no está en guerra y que los argumentos de persecución por pandillas no son del todo aceptados en las cortes.
Si bien en los últimos años las peticiones de asilo aceptadas han aumentado, hasta llegar a 600 el año pasado entre asilos afirmativos y asilos defensivos (ver recuadro), obtenerlo no es tarea fácil. En el año fiscal 2006, de las 7,161 solicitudes de asilo que llegaron a la corte de Inmigración presentadas por salvadoreños únicamente 95 fueron favorecidas.
En los últimos 10 años —del año fiscal 1997 al 2006—, 43,153 compatriotas le pidieron a un juez de Inmigración la oportunidad de cobijarse con el asilo político estadounidense, pero únicamente 842 obtuvieron ese beneficio.
El juez Wickham examinó las pruebas, y aún cuando en el caso hubo algunas contradicciones en las declaraciones de los jóvenes de Sensuntepeque, no desestimó un argumento oficial: El reporte de Prácticas de Derechos Humanos en El Salvador que data del 6 de marzo de 2007, un reporte que maneja el Departamento de Estado de EUA.
La fuerza policial de El Salvador no ha manejado de forma efectiva el problema de las pandillas debido al entrenamiento inadecuado, la corrupción, recursos económicos suficientes aportado por el Estado y la falta de un código de evidencia uniforme. Así reza un párrafo de dicho informe que fue presentado como evidencia por los litigantes de la clínica de Inmigración de la universidad George Washington, que llevó el caso de los jóvenes.
Según la abogada de inmigración, María Odom, de The Immigration Law Firm, para pedir asilo político el peticionario debe demostrar que sufrió o sufrirá persecución en su país natal por motivo de su raza, religión, opinión política, membresía en un grupo social particular que tenga una característica inmutable en común, o nacionalidad.
Beatriz declaró ante el juez que un grupo de pandilleros de Sensuntepeque la acosaba constantemente desde que tenía 11 años. En una ocasión fue atacada por ellos hasta dejarla inconsciente. Sospecha que fue violada. Su hermano Miguel, en ese entonces de 17 años, al enterarse de lo ocurrido buscó a los pandilleros y tuvo una pelea con ellos. A finales de 2004, los dos jóvenes viajaron hacia donde su madre, en Virginia. Hoy Estados Unidos es su nuevo hogar gracias al asilo político.
este..... a los malacates se les acabo la fiesta, ... Hoy es carnaval el que hacen en El Salvador verdad don tony?
Los argumentos cambian y el conflicto armado ya no es una buena excusa. Miles de salvadoreños piden asilo a EUA anualmente, muchos denuncian el acoso de las pandillas.
Keny López
internet@laprensa.com.sv http://www.laprensa.com.sv/images/menos-ttf.gif (http://javascript%3Cb%3E%3C/b%3E:selectStyleSheet%28-2%29;) http://www.laprensa.com.sv/images/mas-ttf.gif (http://javascript%3Cb%3E%3C/b%3E:selectStyleSheet%282%29;) http://www.laprensa.com.sv/images/print-ttf.gif (http://javascript%3Cb%3E%3C/b%3E:;) http://www.laprensa.com.sv/images/send-ttf.gif (http://javascript%3Cb%3E%3C/b%3E:;) Fecha de actualización: 12/11/2007 08:15:03 a.m.
“Concedido”. La respuesta final del juez de Inmigración Paul Wickham Schmidt hizo respirar aliviados a dos hermanos salvadoreños. Estados Unidos les otorgó asilo político y les abría las puertas para ser su nueva casa. No volverían a Sensuntepeque, de donde huyeron por temor a las pandillas.
Beatriz, de 15 años, y Miguel, de 21 (nombres ficticios), ingresaron en 2004 a Estados Unidos; unos meses después pidieron a un juez de Inmigración que les concediera asilo político, argumentando que sus vidas corrían peligro en El Salvador si eran deportados.
Su caso era una de las 3,630 peticiones de asilo político que ciudadanos de El Salvador hicieron al Gobierno estadounidense en el año fiscal 2005 —entre el 1.º de octubre de 2004 y el 30 de septiembre de 2005—.
Tras casi dos años de litigios, argumentos y muestra de pruebas, los jóvenes finalmente obtuvieron una respuesta afirmativa a su petición de asilo político. Un caso excepcional si se toma en cuenta que El Salvador ya no está en guerra y que los argumentos de persecución por pandillas no son del todo aceptados en las cortes.
Si bien en los últimos años las peticiones de asilo aceptadas han aumentado, hasta llegar a 600 el año pasado entre asilos afirmativos y asilos defensivos (ver recuadro), obtenerlo no es tarea fácil. En el año fiscal 2006, de las 7,161 solicitudes de asilo que llegaron a la corte de Inmigración presentadas por salvadoreños únicamente 95 fueron favorecidas.
En los últimos 10 años —del año fiscal 1997 al 2006—, 43,153 compatriotas le pidieron a un juez de Inmigración la oportunidad de cobijarse con el asilo político estadounidense, pero únicamente 842 obtuvieron ese beneficio.
El juez Wickham examinó las pruebas, y aún cuando en el caso hubo algunas contradicciones en las declaraciones de los jóvenes de Sensuntepeque, no desestimó un argumento oficial: El reporte de Prácticas de Derechos Humanos en El Salvador que data del 6 de marzo de 2007, un reporte que maneja el Departamento de Estado de EUA.
La fuerza policial de El Salvador no ha manejado de forma efectiva el problema de las pandillas debido al entrenamiento inadecuado, la corrupción, recursos económicos suficientes aportado por el Estado y la falta de un código de evidencia uniforme. Así reza un párrafo de dicho informe que fue presentado como evidencia por los litigantes de la clínica de Inmigración de la universidad George Washington, que llevó el caso de los jóvenes.
Según la abogada de inmigración, María Odom, de The Immigration Law Firm, para pedir asilo político el peticionario debe demostrar que sufrió o sufrirá persecución en su país natal por motivo de su raza, religión, opinión política, membresía en un grupo social particular que tenga una característica inmutable en común, o nacionalidad.
Beatriz declaró ante el juez que un grupo de pandilleros de Sensuntepeque la acosaba constantemente desde que tenía 11 años. En una ocasión fue atacada por ellos hasta dejarla inconsciente. Sospecha que fue violada. Su hermano Miguel, en ese entonces de 17 años, al enterarse de lo ocurrido buscó a los pandilleros y tuvo una pelea con ellos. A finales de 2004, los dos jóvenes viajaron hacia donde su madre, en Virginia. Hoy Estados Unidos es su nuevo hogar gracias al asilo político.
este..... a los malacates se les acabo la fiesta, ... Hoy es carnaval el que hacen en El Salvador verdad don tony?