PDA

Ver la Versión Completa : Jornada 21


Zephyr
27-ene-2008, 23:26
Bueno empezemos con el Madrid:elmejor:

Real Madrid 3-2 Villarreal
Maravilloso espectáculo el ofrecido por el Real Madrid y el Villarreal en el Bernabéu, que deja al equipo que entrena Bernd Schuster con nueve puntos de ventaja sobre el Barcelona. Robinho y Guti, escoltados por Gago, se juntaron para firmar las mejores acciones de la noche. Muy buena imagen del Villarreal, que nunca se rindió.

El Bernabéu se vistió de gala para acoger uno de los enfrentamientos más atractivos de la Liga. Día fútbol de verdad, en el que se medían dos conjuntos de un tremendo potencial, que reúnen muchas de las virtudes que debe tener todo equipo que piense a lo grande. El Villarreal llegaba a la casa del líder para medir la contundencia y la solidez del Real Madrid. Y el partido no defraudó, estuvo a la altura de la enorme expectación que había generado. Se vio un fútbol de altura, capaz de satisfacer a los paladares más exquisitos. Un choque abierto, divertido, con momentos de grandeza. Fue uno de esos encuentros que dan lástima que terminen y que dejan al Madrid más líder que nunca en esta Liga.

La propuesta futbolística del Villarreal es la más atractiva de toda la Liga. Manuel Pellegrini entiende que el buen trato del balón es innegociable. Considera que a la victoria se llega antes buscando la portería contraria que dejando todas las energías en defender la propia. Si hay que arriesgar, que sea con la pelota en tus pies.

El Madrid agradece enfrentarse a equipos con ese planteamiento, porque tiene fútbol suficiente, aunque no siempre lo saque a relucir, y le sobra pegada. En el intercambio de golpes rara vez es el Madrid quien cae a la lona. Atrae al rival a su terreno, le da confianza, le deja crecerse y termina matándole cuando peor parece que está. El Villarreal murió en el área del Madrid, que sentenció al contragolpe, pero nunca renunció a su filosofía. Como la mayoría de equipos que visitan el Bernabéu, abandonó el estadio derrotado, pero dejando en el ambiente la sensación de que es un conjunto diferente, especial. Porque en estos días, especiales son todos esos conjuntos que dan prioridad a la técnica y a la clase sobre el músculo. Puede perder, pero rara vez defrauda.

En este golpe quizá definitivo al campeonato tuvieron más responsabilidad que nadie Gago, Guti y Robinho. El argentino se siente cada día más cómodo, ha ganado en confianza, se cree importante y su fútbol ha crecido una enormidad desde que es titular. Fue el equilibrio necesario en el centro del campo, el primero en defender y en dar una salida coherente al balón. El guardaespaldas perfecto de los dos artistas de este grupo, Guti y Robinho. Con sus pinceladas delicadas y de trazo fino dibujaron las mejores escenas de la noche. Fútbol de alto nivel. Lástima que el Madrid no apueste siempre por esta línea de juego.

Sin miedo

Cuando Guti está inspirado y tiene ganas de jugar no hay defensa que se le resista. Se inventó un pase espectacular para romper la línea defensiva del Villarreal y hacerle llegar el balón a Robinho, que definió de forma maravillosa, al primer toque. Guti tiene el fútbol en la cabeza y de sus pies nacen las acciones más brillantes del Madrid, con el permiso de Robinho. El brasileño tiene unas condiciones superiores, su fútbol no para de crecer y no es exagerado afirmar que es el futbolista más desequilibrante del Madrid. No le asusta arriesgar y pocos se atreven a encarar como lo hace él. Entiende el fútbol desde la fiesta y el atrevimiento y nunca desde el miedo.

Como tampoco tiene miedo Rossi, uno de los mejores fichajes de esta Liga y que dejó su firma en el Bernabéu con un gran gol desde el borde del área después de una elegante maniobra individual que dejó en evidencia a Cannavaro. Sólo quince minutos pudo aguantar Casillas con su portería inmaculada, para dejar su récord personal de imbatibilidad en 575 minutos. Una eternidad cuando eres portero del Real Madrid.

Apenas había avanzado un cuarto de hora el reloj y ya se había visto más fútbol que en muchos partidos completos. Daba gusto ver a los dos equipos sobre el césped. Fútbol de ida y vuelta, con un ritmo altísimo, que sólo decayó algo mediado el segundo tiempo y que mantuvo a los espectadores sentados en sus asientos hasta el final. Con encuentros como éste uno se reconcilia con el fútbol.

Se marchó el Madrid a los vestuarios indignado con el árbitro, Álvarez Izquierdo, que no señaló un penalti por empujón de Godín a Van Nistelrooy, y salió de ellos algo despistado. Le costó centrarse de nuevo y cuando más dominaba el Villarreal, Guti se inventó un contragolpe que acabó en gol. Con un toque sutil se deshizo de tres rivales y mandó el balón a Sergio Ramos, que recorrió la enorme pradera que tenía por delante hasta llegar al área y combinar con Raúl, que no acertó a batir a Diego López, que repelió también un disparo de Guti, pero nada pudo hacer para detener el balón que Robinho, con sutileza, puso junto al poste.

Continuó después esa maravillosa locura que fue el partido. Volvió a empatar el Villarreal, gracias a Capdevila que se aprovechó de la pésima defensa que hizo el Madrid en un córner, pero apenas pudo disfrutar dos minutos, el tiempo que tardó el Madrid en llevar el 3-2 definitivo al marcador. Gran pase de Gago y perfecta definición de Sneijder, que salió dese el banquillo para dar un golpe quizá definitivo a la Liga. El Real Madrid tiene ya nueve puntos de ventaja sobre el Barcelona y 15 sobre el Villarreal, una distancia que se antoja inalcanzable para sus rivales.

http://www.as.com/recorte/20080127dasdasftb_25/XLCO/Ies/b_ARTISTAS_b_Robinho_Guti.jpg

Zephyr
27-ene-2008, 23:30
Mallorca 1-0 Atlético

Pésima imagen del Atlético, que no tuvo ni una opotunidad clara ante el marco de Moyá. El Mallorca necesitó hacer muy poquito para llevarse el encuentro. Arango anotó el único tanto.

Hay formas y formas de perder. El Atlético eligió en Son Moix la más dura de ellas. Los de Aguirre completaron en Mallorca uno de sus peores encuentros en lo que llevamos de temporada. La marcha de Torres dejó un hueco que en teoría debían haber rellenado entre todos, pero este equipo comienza a padecer otra dependencia, la de Agüero. Sin el argentino, y con un once con muchas bajas, se hizo patente la falta de banquillo que sufre este equipo, que no cuenta con recambios de garantías y empieza a padecerlo. Al menos se mantiene en puestos de Liga de Campeones tras el pinchazo del Espanyol.

El Atlético fue cualquier cosa menos un equipo que se está jugando semana tras semana afianzarse en los puestos de Champions. El conjunto de Aguirre era un desastre en casi todas sus líneas. La defensa, con Pablo y Eller, mostraban una actitud contemplativa, sin presionar a los rivales sin balón, que siempre recibían con tiempo suficiente para pensar y ejecutar con acierto. Pernía sigue siendo una sombra de lo que fue en Getafe, sin acierto en defensa ni ataque, y a Valera no le valió sólo con la voluntad que siempre aporta, ya que el tanto que abrió el marcador llegó por su banda.

El gol, obra de Arango llegó en el minuto 21, ante una defensa completamente pasiva, y con un Abbiati que volvió a ser de las suyas al despejar al centro de su área un remate de Varela. El venezolano cazó el rechace y le hizo un 'cañito' al guardameta. Antes había dado algunos avisos el Mallorca, pero lo más preocupante era la falta de reacción rojiblanca. A la ya mencionada 'poco afortunada' defensa en el día de hoy, la media n es que estuviera ayudando demasiado. Motta, el llamado a ser el Redondo del Atlético, sigue siendo simplemente Motta, y para más señas el del Barça, poco participativo y con frecuencia fuera de sitio, donde no aporta lo que tanto se le reclama, que organice. Luis García sigue con su declive personal, y Cléber simplemente no estuvo. Podemos salvar de la quema, y siendo generosos, a Reyes, no por acierto, sino por la actitud que tanto tiempo llevaba reclamándole la afición colchonera.

Tras el tanto bermellón llegó una tímida reacción de los de Aguirre, aunque para ser más fieles a la realidad lo que llegó fue un tiempo de descanso del Mallorca, que entregó el balón al Atlético y esperó a ver que hacía. Lo que vio fue desolador. El conjunto madrileño, completamente fuera del encuentro, no era capaz de construir una jugada con peligro. La precipitación se adueñaba de los de Aguirre, que regalaban continuamente balones a Ibagaza y compañía. Todos los jugadores que se encontraban por delante del balón permanecían estáticos una jugada tras otra, sin ofrecerse, sin ayudar al compañero que la tiene a encontrar un destino al cuero. Poco antes del descanso, en el 46, Arango estuvo a punto de hacer el segundo tras una jugada de Güiza, pero su remate se, marchó alto por poco. Al descanso más de uno se le venía a la cabeza aquello de que el Atlético sufre bajones en las segundas partes (palabra de Aguirre),

Un equipo sin dirección

En la reanudación el Atlético salió más enchufado. Se adueñó del balón desde el comienzo y, salvo un error defensivo que terminó con Güiza encarando a Abbiati aunque definiendo de forma nefasta, no pasaba por apuros. Pero nada más. El equipo seguía siendo incapaz de crear peligro, de dar la sensación de que podía empatar el encuentro, con lo que el Mallorca veía plácidamente como el reloj corría a su favor.

Aguirre reaccionó dando entrada a Agüero en lugar de Mista, tan desafortunado com0o su pareja de ataque en el día de hoy. Tanto él como Forlán, contagiado de la tónica del equipo, habían pasado inadvertidos en la primera mitad, casi siempre actuando lejos del área. Pero la entrada del 'Kun' no mejoró la imagen de su equipo, más preocupado a estas alturas de discutir con el colegiado que por el discurrir del juego.

Conforme se acercaba el final, el Atlético iba incrementando el acoso al marco de Moyá, que sólo había recibido en todo el encuentro dos disparos entre los tres palos, lo que dice mucho de un equipo que atacaba ya a la desesperada. Parecía más factible el segundo del Mallorca en una contra, más aún con la entrada de Trejo, que el empate. Sólo en jugadas a balón parado, donde las fuerzas se igualan (y el débil era hoy el Atlético) hicieron que la grada del Ono Estadi temiera por el resultado. Pero los miedos se acabaron en el minuto 40, cuando Reyes, desquiciado con el árbitro, cometió una absurda falta para ver la segunda amarilla e irse directo al vestuario (se pierde el próximo encuentro en el Calderón, por suerte para él).

aS

Zephyr
27-ene-2008, 23:30
Athletic 1-1 Barcelona
El equipo de Rijkaard se deja dos valiosos puntos en San Mamés ante un aguerrido Athletic que castigó la especulación azulgrana.

El Barça pagó muy caro el constante ejercicio de equilibrista que ejerce desde hace ya algún tiempo. Ausente Ronaldinho, titubeante Henry, renqueante Messi y con Eto'o en plena expedición africana, la versión más obrera del equipo azulgrana no pudo superar en esta ocasión a un aguerrido Athletic, escaso de argumentos, pero con una fe ciega en la remontada hasta el último hálito del encuentro. Acostumbrados a flirtear con el peligro, inmersos en el delicado juego de la cara o la cruz, los pupilos de Rijkaard perdieron esta vez la apuesta tras indultar a su rival. Perdonó el Barça, experimento fallido. Castigó el Athletic.

Rugía la Catedral al inicio. Los aficionados del Athletic, conocedores de la precariedad ofensiva de su equipo, jaleaban a los suyos para compensar el mayor dominio territorial del Barcelona. Un rival que de salida apostó por tres creadores, Xavi, Deco e Iniesta y prescindió de Abidal y Giovani. Pero sobre todo, el regreso de Messi al once y la reubicación de Bojan como ariete imprimieron un sello distinto al equipo de Rijkaard, que últimamente se prodigaba más por sus virtudes defensivas que por su faceta natural, el ataque.

Conforme avanzaban los minutos, la bravura y el empuje del Athletic se perdía en un juego deslavazado, de escasos mimbres y que chocaba constantemente contra el minucioso entramado azulgrana. Tan sólo Yeste, un fino solista camuflado entre diez guerreros, sembró algunas dudas en la zaga rival cuando se movía entre líneas. Amarrado el medio vizcaíno, los hombres de Caparrós cedieron definitivamente el testigo del encuentro al Barcelona y apostaron por el juego duro.

Messi amenaza

Una vertiente que padeció Leo Messi. Los defensores rojiblancos castigaron una y otra vez las cabaladas y el tobillo izquierdo del argentino, que sin la chispa de antaño, imprimió un ritmo eléctrico a la vanguardia azulgrana. Alcanzado el cuarto de hora, la Pulga ofreció una bella diagonal, se deshizo de dos perseguidores y lanzó un fuerte disparo que detuvo en dos tiempos Aranzubía. Un aviso que corroboraba el buen hacer del Barcelona, abonado al catenaccio, que ganó progresivamente metros a su oponente a la espera de asestarle una dentellada.

Con el paso de los minutos, el choque perdió gas, pero ganó enteros. El Athletic, excesivamente especulativo, respondió al intimidador dominio de su contrincante con una acción de brega desperdiciada por Adúriz. Los vizcaínos aparcaron su despliegue físico en busca de más orden, algo que no perdonó un equipo de supuesto oficio como es hoy por hoy el Barça. En ese breve proceso de transición, en ese efímero enroque de piezas, Bojan recogió una excelente dejada de Deco en el vértice al área y situó el esférico, a pierna cambiada, con la zurda, muy lejos del alcance de Aranzubía. Un gol que certifica la talla de este futbolista, del discípulo que en la Catedral exhibió, con 17 añitos, un manual propio de maestro.

Indulto...y castigo

La segunda mitad transcurrió bajo los mismos compases, pero a diferencia de los últimos precedentes, los hombres de Rijkaard buscaron la sentencia con más decisión. En apenas un par de minutos, Henry y Deco gozaron de dos espléndidas ocasiones para sellar el triunfo. Pudo lograrlo el francés, muy intermitente, en un remate que acarició el poste izquierdo, y acto seguido, Messi tiró de repertorio para servir al luso, que lanzó el esférico al graderío.

El Athetic, bravucón, aguerrido, aferrado a su esencia luchadora, centró su punto de mira en la portería de Víctor Valdés. El guardameta intervino con mucho acierto a un tiro de Javi Martínez, pero no pudo hacer nada ante un fallido despeje de Thuram, acosado por Llorente, que llevó el delirio a la Catedral. El empate dio alas al Athletic. Aturdido, inmerso en un juego ajeno, el Barcelona apenas pudo reaccionar y quedó a merced del equipo de Caparrós. No acertaron los bilbaínos a rematar la faena. Tampoco el equipo azulgrana, que se dejó dos valiosos puntos en el campo vasco. Y gracias.

Zephyr
27-ene-2008, 23:31
Valencia 0-1 Almería
La solidez del Almería, que jugó sin complejos en Mestalla, le permitió lograr una victoria trabajada ante un Valencia destrozado y a la deriva, que dio su enésima muestra de impotencia en el presenta campeonato y que se aproxima a la zona baja de la tabla.

El conjunto visitante jugó en Mestalla sin más precauciones defensivas que las justas, manejó bien el balón y aunque apenas se prodigó en ataque, llegó lo suficiente a la meta local como para ganar.

Lo del Valencia fue un nuevo despropósito. El equipo es un flan, se ha quedado sin juego, sin capacidad de anticipación, sin remate, sin ideas, sin suerte y, sobre todo, sin gol. Más que un equipo es un grupo de jugadores desorientados, muchos de ellos ubicados fuera de su puesto, y a los que nada les sale.

El primer tiempo ya fue un reflejo del estado mental de ambos equipos, puesto que el Almería, alentado por sus últimos resultados, se mostró convencido de sus posibilidades y el Valencia, con un historial reciente más que adverso, no encontraba el camino para hacerse con el mando del encuentro.

Así las cosas, el equipo andaluz manejaba el juego en defensa sin más precauciones que las imprescindibles y se movía con orden en el centro del campo ante unos rivales que no podían esforzarse más ni ver como el esfuerzo les cundía menos.

El Almería no dispuso de muchas ocasiones de gol, pero la que tuvo en la primera parte la aprovechó en un ataque bien trenzado que Felipe Melo aprovechó en su segundo lanzamiento a los veinte minutos de partido.

Los locales, tras el gol, sacaron la casta pero no las ideas y dos disparos lejanos, uno de Arizmendi (m.26), bien detenido por Diego Alves, y otro de Villa (m.44), que rozó el poste fueron su bagaje ofensivo, ante un rival intenso, muy concentrado y al que era muy difícil crearle peligro.

El primer periodo se cerró con una falta lanzada por Vicente, que Alves rechazó con el pecho y que fue la última prueba de impotencia valencianista. En el descanso, el técnico local, Ronald Koeman, dejó en la caseta a Vicente y Silva, y buscó la altura de Zigic, además de poner a Miguel, adelantar a Arizmendi y situar a Joaquín de extremo izquierda, para tratar de resolver los problemas del equipo.

Sin embargo, el Valencia apenas tenía argumentos para inquietar al Almería que incluso se permitió el lujo de hacer correr al rival a su antojo detrás del balón. Sólo le faltó algo de poder ofensivo para resolver el encuentro con un segundo tanto.

A medida que se aproximaba la conclusión del partido, el Valencia se mostraba cada vez más desquiciado y los jugadores trataban de resolver los problemas individualmente y el equipo apenas dispuso de opciones claras ante la meta del equipo andaluz, que se defendió con mucho orden y marcó el ritmo del partido hasta su conclusión.

El grito de "Koeman, vete ya", acompañado de la exhibición de pañuelos, se escuchó en Mestalla cuando todavía faltaban cinco minutos para que acabara el encuentro con derrota local, resultado habitual en los partidos ligueros que esta temporada se han jugado en el viejo campo de Mestalla.

sivaЯaver
28-ene-2008, 00:44
Guti es PUT0!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Zephyr
28-ene-2008, 00:49
fii fiiii fiiiiiii

...........?????

Independent
28-ene-2008, 11:37
Gano el depor :xdd:
al fin :mmm:

Washizu
30-ene-2008, 03:41
Guti es el PUT0 AMO!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Arreglé tu mensaje un poquito.