mxgxw
09-mar-2006, 21:24
Antes de continuar, te recomiendo leas el artículo anterior:
http://www.ayvevos.com/foros/showthread.php?t=3242
Aquí les dejo la segunda parte de la investigación web del amigo e7er.
¿No son suficientes para ti las conclusiones de la comisión de la verdad?
Conoscamos un poco mas al "Mayor", de la boca de un familiar cercano.
Artículo original y comentarios en:
http://www.svcommunity.org/forum/index.php?topic=7366.0
Les dejo un fragmento de una entrevista realizada por El Faro a la Sra. María Luisa d’Aubuisson Arrieta hermana de quien ustedes ya se imaginan :D
Les sugiero no adelantarse a sacar una conclusión sin antes haber leído las declaraciones que hace la señora y de ser posible lean la entrevista completa(al final les dejo la fuente).
De la guerra a la paz
http://www.elfaro.net/dlgalp/romero/rd.jpg
María Luisa d’Aubuisson Arrieta
"necesitaban a alguien que diera la cara por ellos y Roberto lo hizo"
Por Christian Guevara/elfaro.net
Los familiares y amigos de las personas que fueron asesinadas selectivamente en esa época concuerdan en algo: que el Mayor Roberto d’Aubuisson aparecía en una serie de pequeños programas de televisión, y las personas a las que él señalaba aparecían muertas a los pocos días. ¿Usted cree eso?
Lo creo porque lo vi. Y es por eso que mi hermano comienza a ser un hombre temido aquí en El Salvador. Cuando salía, todos lo veíamos. Era casi una obligación ver al Mayor Roberto d’Aubuisson en televisión. Eran programas de media o cuarenta y cinco minutos, donde se echaba un gran rollo sobre lo que era el comunismo internacional, sin elementos de juicio o de análisis, por supuesto. Siempre salía con esas historias de que el comunismo era lo de Cuba y que no iba haber libertades, que nos quitaban a los niños y que los adoctrinaban, que era un sistema represivo y... decía los nombres de las personas que estaban en El Salvador y que estaban siendo utilizadas por el comunismo internacional. Empezaba a mencionar nombres: Mario Zamora; Marianella García Villas, que andaba trabajando con los derechos humanos; Monseñor Romero; el cura Ernesto Barrera; el cura Ortiz, que estaba en Mejicanos; incluso, familias que habían sido amigas de él, como los Silva, a Héctor y a Alex Silva, estos huyeron del país. Ahora, lo curioso era que esa misma noche que él los había mencionado, o al día siguiente, su casa era ametrallada o les ponían una bomba en la cochera. La noche que mencionó a los Samayoa como activistas comunistas, le pusieron una bomba en la casa de los papás. A Ignacio Ellacuría era raro que no lo mencionara en sus discursos, y les pusieron como diez bombas allí en la UCA, destruyeron la Imprenta Criterio y le pusieron una bomba a la YSAX (la radio del arzobispado de San Salvador). Entonces, eso ya era sintomático, no se podía decir que casualidad. La gente lo veía, para ver si me nombra, porque, si me nombra, había que salir de la casa inmediatamente
El asesinato de Monseñor Romero
¿Qué relación tenía usted con Monseñor Romero?
Mi relación con Monseñor Romero era como la de toda la gente: ir a escucharle, admirarlo, dejarme impactar por él. En alguna ocasión si le escribí a Monseñor felicitándolo por su labor y él me la respondió, lo impactante fue que la recibí por correo el 25 de marzo, un día después de que lo mataran. Yo no tuve una relación cercana con él, sólo estuve en sus misas de catedral y más de alguna vez tuvimos en el arzobispado pequeñas reuniones. Pero sí me comprometí en la línea de la iglesia que promulgaba Monseñor Romero.
¿Alguna vez se preocupó de que su hermano podría involucrarse en un atentado contra Monseñor Romero?
Sí, desgraciadamente sí. Porque en algunas ocasiones, en algunos encuentros con él, se refería a Monseñor Romero con mucha rabia, con mucho odio. Se notaba que, verdaderamente, tenía una cólera muy profunda, pues Monseñor era un líder con mucho poder de convocatoria. Quizá eso a él le daba rabia y nunca aceptó a Monseñor, siempre decía que este y los jesuitas son comunistas disfrazados de cura; y eso lo dijo en televisión, además.
Ese 24 de marzo, cuando usted se entera de la muerte de Monseñor Romero, ¿sospecha inmediatamente de su hermano?
Fijáte que sí. Aquí tiene que ver Roberto dije. Es que sabíamos que eran los escuadrones de la muerte. Esos asesinatos no los cometía la Fuerza Armada, el ejército o la Guardia Nacional, lo hacían hombres vestidos de civil fuertemente armados y que formaban parte de estas organizaciones de los Escuadrones de la Muerte.
En una ocasión cuando a Roberto lo agarran preso por estar en una reunión, dizque por estar planificando cómo votar a la junta que habían instalado esos militares, sacan un comunicado en un diario el Escuadrón de la Muerte Maximiliano Hernández Martínez y decían: solicitamos, exigimos, que liberen a nuestro compañero el Mayor Roberto d’Aubuisson. Entonces eso era evidente. Y cuando matan a Monseñor, no se podía sospechar de nadie más que de esos grupos de extrema derecha y ya sabíamos que Roberto estaba ahí detrás en esa estructura.
Fue esa misma noche, cuando la gente salía a las calles llenas de estupor, diciendo que habían matado a Monseñor, a dos horas de que lo asesinaran, ahí comencé a oír: esto es obra de d’Aubuisson, esto es obra de d’Aubuisson.
Nunca discutió con él si dio la orden de matar o no a Monseñor Romero...
No fue fácil, porque a Monseñor lo matan en el año en que comienza la guerra y mi opción con Roberto fue no discutir con él. Dijimos que sin nos queríamos quedar aquí, porque no nos queríamos ir del país, nunca buscar una relación de enfrentamiento, sino evitarlo y que, si algún día lo encontráramos, evitar ese tipo de temas, ni hablar de política.
Roberto apareció en televisión defendiéndose de las acusaciones con un muchacho costarricense, de apellido Lovo, diciendo que ese muchacho era sospechoso de la muerte de Monseñor y que había gente que ha confesado quién asesinó a Monseñor. Lo hizo porque el costo que tuvo que pagar la Fuerza Armada por la muerte de Monseñor fue alto, es hasta entonces que se desata la guerra convencional
Después del papel que jugó su hermano durante toda esa década, ¿qué significa llevar ahora el apellido d’Aubuisson?
Mirá, durante toda esa década, llevar el apellido d’Aubuisson era tragedia para mí. Yo tengo que superar ese problema, ese complejo, pues me refugio en el apellido de mi esposo.
Tuve algunos problemas en la década de los 90, antes de que Roberto muriera. En una ocasión, estábamos en Mejicanos, en una reunión de iglesia y un muchacho que estaba ahí sabía quien era, y me dijo: "te quiero decir algo, pues mi vida cambió radicalmente desde que tu hermano asesinó a mi padre; nos tuvimos que ir al campo, esconder en el monte, huyendo. Roberto d’Aubuisson ha sido una persona que nos destruyó". Son momentos en los que uno se pone a pensar en cuánto daño pudo hacer Roberto. Yo no lo justifico para nada, sin embargo creo que él, igual que otros militares de América Latina, fueron piezas claves del imperialismo norteamericano, que desde la Escuela de las Américas, los aleccionan y les lavan el cerebro. Él fue una de esas piezas escogidas para la defensa del imperialismo.
Fuente
http://www.elfaro.net/dlgalp/romero/R_D.asp
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Simán y Monseñor Romero
http://www.elfaro.net/dlgalp/romero/siman.asp
¿No sé con que se lavaran las manos estos señores tricolor?... Pero ha de ser un buen detergente. Tiene que ser lo suficientemente bueno para borrar la sangre de inocentes y poder así jactarse de tener las manos limpias.
Ahora tienes suficientes elementos para crearte un perfil del Mayor, que tal si consideramos ahora algunos puntos de vista, fuera de nuestras fronteras:
http://www.ayvevos.com/foros/showthread.php?t=3246
http://www.ayvevos.com/foros/showthread.php?t=3242
Aquí les dejo la segunda parte de la investigación web del amigo e7er.
¿No son suficientes para ti las conclusiones de la comisión de la verdad?
Conoscamos un poco mas al "Mayor", de la boca de un familiar cercano.
Artículo original y comentarios en:
http://www.svcommunity.org/forum/index.php?topic=7366.0
Les dejo un fragmento de una entrevista realizada por El Faro a la Sra. María Luisa d’Aubuisson Arrieta hermana de quien ustedes ya se imaginan :D
Les sugiero no adelantarse a sacar una conclusión sin antes haber leído las declaraciones que hace la señora y de ser posible lean la entrevista completa(al final les dejo la fuente).
De la guerra a la paz
http://www.elfaro.net/dlgalp/romero/rd.jpg
María Luisa d’Aubuisson Arrieta
"necesitaban a alguien que diera la cara por ellos y Roberto lo hizo"
Por Christian Guevara/elfaro.net
Los familiares y amigos de las personas que fueron asesinadas selectivamente en esa época concuerdan en algo: que el Mayor Roberto d’Aubuisson aparecía en una serie de pequeños programas de televisión, y las personas a las que él señalaba aparecían muertas a los pocos días. ¿Usted cree eso?
Lo creo porque lo vi. Y es por eso que mi hermano comienza a ser un hombre temido aquí en El Salvador. Cuando salía, todos lo veíamos. Era casi una obligación ver al Mayor Roberto d’Aubuisson en televisión. Eran programas de media o cuarenta y cinco minutos, donde se echaba un gran rollo sobre lo que era el comunismo internacional, sin elementos de juicio o de análisis, por supuesto. Siempre salía con esas historias de que el comunismo era lo de Cuba y que no iba haber libertades, que nos quitaban a los niños y que los adoctrinaban, que era un sistema represivo y... decía los nombres de las personas que estaban en El Salvador y que estaban siendo utilizadas por el comunismo internacional. Empezaba a mencionar nombres: Mario Zamora; Marianella García Villas, que andaba trabajando con los derechos humanos; Monseñor Romero; el cura Ernesto Barrera; el cura Ortiz, que estaba en Mejicanos; incluso, familias que habían sido amigas de él, como los Silva, a Héctor y a Alex Silva, estos huyeron del país. Ahora, lo curioso era que esa misma noche que él los había mencionado, o al día siguiente, su casa era ametrallada o les ponían una bomba en la cochera. La noche que mencionó a los Samayoa como activistas comunistas, le pusieron una bomba en la casa de los papás. A Ignacio Ellacuría era raro que no lo mencionara en sus discursos, y les pusieron como diez bombas allí en la UCA, destruyeron la Imprenta Criterio y le pusieron una bomba a la YSAX (la radio del arzobispado de San Salvador). Entonces, eso ya era sintomático, no se podía decir que casualidad. La gente lo veía, para ver si me nombra, porque, si me nombra, había que salir de la casa inmediatamente
El asesinato de Monseñor Romero
¿Qué relación tenía usted con Monseñor Romero?
Mi relación con Monseñor Romero era como la de toda la gente: ir a escucharle, admirarlo, dejarme impactar por él. En alguna ocasión si le escribí a Monseñor felicitándolo por su labor y él me la respondió, lo impactante fue que la recibí por correo el 25 de marzo, un día después de que lo mataran. Yo no tuve una relación cercana con él, sólo estuve en sus misas de catedral y más de alguna vez tuvimos en el arzobispado pequeñas reuniones. Pero sí me comprometí en la línea de la iglesia que promulgaba Monseñor Romero.
¿Alguna vez se preocupó de que su hermano podría involucrarse en un atentado contra Monseñor Romero?
Sí, desgraciadamente sí. Porque en algunas ocasiones, en algunos encuentros con él, se refería a Monseñor Romero con mucha rabia, con mucho odio. Se notaba que, verdaderamente, tenía una cólera muy profunda, pues Monseñor era un líder con mucho poder de convocatoria. Quizá eso a él le daba rabia y nunca aceptó a Monseñor, siempre decía que este y los jesuitas son comunistas disfrazados de cura; y eso lo dijo en televisión, además.
Ese 24 de marzo, cuando usted se entera de la muerte de Monseñor Romero, ¿sospecha inmediatamente de su hermano?
Fijáte que sí. Aquí tiene que ver Roberto dije. Es que sabíamos que eran los escuadrones de la muerte. Esos asesinatos no los cometía la Fuerza Armada, el ejército o la Guardia Nacional, lo hacían hombres vestidos de civil fuertemente armados y que formaban parte de estas organizaciones de los Escuadrones de la Muerte.
En una ocasión cuando a Roberto lo agarran preso por estar en una reunión, dizque por estar planificando cómo votar a la junta que habían instalado esos militares, sacan un comunicado en un diario el Escuadrón de la Muerte Maximiliano Hernández Martínez y decían: solicitamos, exigimos, que liberen a nuestro compañero el Mayor Roberto d’Aubuisson. Entonces eso era evidente. Y cuando matan a Monseñor, no se podía sospechar de nadie más que de esos grupos de extrema derecha y ya sabíamos que Roberto estaba ahí detrás en esa estructura.
Fue esa misma noche, cuando la gente salía a las calles llenas de estupor, diciendo que habían matado a Monseñor, a dos horas de que lo asesinaran, ahí comencé a oír: esto es obra de d’Aubuisson, esto es obra de d’Aubuisson.
Nunca discutió con él si dio la orden de matar o no a Monseñor Romero...
No fue fácil, porque a Monseñor lo matan en el año en que comienza la guerra y mi opción con Roberto fue no discutir con él. Dijimos que sin nos queríamos quedar aquí, porque no nos queríamos ir del país, nunca buscar una relación de enfrentamiento, sino evitarlo y que, si algún día lo encontráramos, evitar ese tipo de temas, ni hablar de política.
Roberto apareció en televisión defendiéndose de las acusaciones con un muchacho costarricense, de apellido Lovo, diciendo que ese muchacho era sospechoso de la muerte de Monseñor y que había gente que ha confesado quién asesinó a Monseñor. Lo hizo porque el costo que tuvo que pagar la Fuerza Armada por la muerte de Monseñor fue alto, es hasta entonces que se desata la guerra convencional
Después del papel que jugó su hermano durante toda esa década, ¿qué significa llevar ahora el apellido d’Aubuisson?
Mirá, durante toda esa década, llevar el apellido d’Aubuisson era tragedia para mí. Yo tengo que superar ese problema, ese complejo, pues me refugio en el apellido de mi esposo.
Tuve algunos problemas en la década de los 90, antes de que Roberto muriera. En una ocasión, estábamos en Mejicanos, en una reunión de iglesia y un muchacho que estaba ahí sabía quien era, y me dijo: "te quiero decir algo, pues mi vida cambió radicalmente desde que tu hermano asesinó a mi padre; nos tuvimos que ir al campo, esconder en el monte, huyendo. Roberto d’Aubuisson ha sido una persona que nos destruyó". Son momentos en los que uno se pone a pensar en cuánto daño pudo hacer Roberto. Yo no lo justifico para nada, sin embargo creo que él, igual que otros militares de América Latina, fueron piezas claves del imperialismo norteamericano, que desde la Escuela de las Américas, los aleccionan y les lavan el cerebro. Él fue una de esas piezas escogidas para la defensa del imperialismo.
Fuente
http://www.elfaro.net/dlgalp/romero/R_D.asp
Artículos recomendados
Simán y Monseñor Romero
http://www.elfaro.net/dlgalp/romero/siman.asp
¿No sé con que se lavaran las manos estos señores tricolor?... Pero ha de ser un buen detergente. Tiene que ser lo suficientemente bueno para borrar la sangre de inocentes y poder así jactarse de tener las manos limpias.
Ahora tienes suficientes elementos para crearte un perfil del Mayor, que tal si consideramos ahora algunos puntos de vista, fuera de nuestras fronteras:
http://www.ayvevos.com/foros/showthread.php?t=3246