mxgxw
09-mar-2006, 21:34
Antes de que continues leyendo, te recomiendo echar una mirada a la publicación anterior:
http://www.ayvevos.com/foros/showthread.php?t=3245
Ok bien... si has llegado hasta aquí es porque no son suficientes las declaraciones de la comisión de la verdad, y mucho menos valederas las declaraciones de su propia hermana.
Que tal si nos vamos ahora un poco más lejos, y conocemos algunos otros documentos que son pruebas, no solo del accionar del Mayor, sino como el gobierno de EEUU, consintió mucho de esto, y cuando vió que podía representar un peligro cambió de opinión.
Este si es un poco largo, pero igual recomiendo lo lean detenidamente.
Creo que como al que esta realizando esta investigación, mi objetivo no es que vayan corriendo a la izquierda, ni tampoco quiero desprestigiar con esto a los activistas de dichos partidos.
Sino que tanto dirigentes como militantes del partido, se den cuenta de sus raices, y acepten de una vez, que sus inicios no fueron de "mansos corderitos", y han derramado tanta sangre como lo hicieron su contraparte.
Hubo asesinos en ambos bandos, pero no se puede permitir, que un bando trate de borrar su pasado y hacer creer a la población que nunca hizo nada malo, y que sus dirigentes nunca tuvieron nada que ver con ello, como muchas veces se nos quiere hacer creer.
Diganme cuantas veces no han escuchado la trillada frasesita...
"Tenemos las manos limpias"
Artículo original en:
http://www.svcommunity.org/forum/index.php?topic=7393.0
A solicitud de algunos communiters me decido a publicar la tercera parte de la "investigación"(vía web) que estoy realizando sobre el mítico ex-Mayor Roberto D'Abuisson*, que conste que es una investigación independiente usando los medios que tenemos a la mano como lo es internet, que es donde nos damos cuenta que la gente extranjera está mejor informada sobre la realidad que vivió el país, y no nosotros mismos como se esperaría. Mi interés principal es conocer más sobre lo que pasó en realidad pues a penas tengo 23años y para ese entonces(196x - 1992) como es obvío no estaban al alcance de mi capacidad entender las cosas que pasaba en el país. Y ahora que las comprendo me doy cuenta de la poca información que existe en nuestro país sobre muchos temas. Y cómo de nada sirve conocer/aprender algo sin compartirlo les dejo algunos fragmentos, aunqu en realidad es casi todo el artículo pues es mejor leerlo completo para comprender lo que nos revelan los documentos desclasificados de la CIA de los cuales nunca había escuhado.
Támbien habrá que agradecer la oportuna intervención de EEUU para que D'Abuisson no llegara a la presidencia.
Los dejo con la información:
El Salvador
Tras la pista de los escuadrones
12 mil documentos secretos sobre las relaciones USA-El Salvador durante la guerra fueron hechos públicos en Estados Unidos. Demuestran la complicidad de los gobiernos Reagan y Bush con los crímenes de la derecha y dan pistas para identificar a los criminales.
Documentos escondidos
Reproducimos a continuación el artículo de Clifford Kraussen en The New York Times del 8 de noviembre sobre los 12 mil documentos secretos que el gobierno de Estados Unidos había hecho públicos unos días antes y en los que se aborda el tema de los escuadrones, dando evidentes pistas para, al menos empezar la investigación:
"Informes de inteligencia, dados a conocer en Estados Unidos, prueban con evidente contundencia que las administraciones de Reagan y Bush recibieron información detallada sobre asesinatos cometidos por dirigentes derechistas de El Salvador en los años 80 y que, a pesar de eso, continuaron apoyándolos.
Los informes van más allá de un recuento esquemático de las posibles conexiones entre los asesinatos políticos y líderes como Roberto D'Aubuisson, recuento que fue facilitado al Congreso en su momento por funcionarios de la administración, los que repetidamente describieron aquella información como "limitada e incompleta".
Más de 12 mil documentos han sido desclasificados ahora por el Departamento de Estado, el Departamento de Defensa y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) por presiones del Congreso. Los documentos revelan que las administraciones de Reagan y Bush recibieron informes de inteligencia que demuestran que la fuerza armada salvadoreña - que entre 1980 y 1991 recibió mil millones de dólares en ayuda militar para luchar contra la guerrilla izquierdista - estuvo dominada durante esa década por oficiales que en algún momento de su carrera ordenaron o tomaron parte en las actividades de escuadrones de la muerte."
Evidencias abrumadoras
El señor D'Aubuisson murió de cáncer en 1992. Los documentos identifican también al actual Vicepresidente, Francisco Merino, como organizador de escuadrones de la muerte y afirman que en 1981 "se planificó un secuestro en la casa de Armando Calderón Sol, actual alcalde de San Salvador y candidato presidencial de ARENA". Los documentos demuestran también que Estados Unidos sabía que el recientemente retirado Ministro de Defensa, General René Emilio Ponce, trabajó a comienzos de los 80 con los escuadrones de la muerte dirigidos por D'Aubuisson, mientras fue jefe de la policía de tránsito y oficial de inteligencia.
Durante años se ha argumentado que la administración Reagan encubrió al señor D'Aubuisson y a la fuerza armada y mintió al Congreso para burlar las restricciones a la ayuda militar basadas en que se respetaran en El Salvador los derechos humanos. Estos alegatos resurgieron en marzo de 1993, cuando el informe de la Comisión de la Verdad, patrocinado por las Naciones Unidas, documentó ampliamente los abusos cometidos por oficiales salvadoreños que fueron ampliamente protegidos por Washington durante mucho tiempo. A raíz de este informe, líderes del Congreso exigieron que la administración Clinton desclasificara los documentos para poder conocer con mayor amplitud esta historia.
Los documentos entregados en respuesta a estas demandas ofrecen evidencias abrumadoras de que las administraciones de Reagan y Bush, aunque no aprobaron las actividades del señor D'Aubuisson, trabajaron con él como parte de una estrategia destinada a mantener cohesionada a una fuerza armada fraccionada para que pudiera vencer a la guerrilla.
Roberto D'Aubuisson
"D'Aubuisson es egocéntrico, temerario y, tal vez, mentalmente inestable", concluía un memorándum de marzo de 1981 elaborado por la CIA para Richard Allen, asesor nacional de seguridad del Presidente Reagan. Otros documentos de la CIA informaban que D'Aubuisson traficó con drogas, contrabandeó armas y dirigió la reunión donde se planificó en 1980 el asesinato de Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador.
Monseñor Romero
Bajo interrogatorio de miembros del Congreso sobre el señor D'Aubuisson, indagando si él era el autor intelectual del asesinato del arzobispo Romero, funcionarios de la administración Reagan no dijeron que numerosos informes de inteligencia, ahora desclasificados, tenían informaciones detalladas sobre el rol que tuvo D'Aubuisson al dirigir la reunión en que se planificó ese asesinato.
Durante las audiencias sobre la certificación de la ayuda militar para El Salvador, en febrero de 1982, el senador Charles Percy, republicano por Illinois, solicitó una respuesta de la administración a los alegatos sobre la participación de D'Aubuisson en el asesinato de Romero. La respuesta oficial del Departamento de Estados decía: "En relación a D'Aubuisson y al asesinato del arzobispo Romero, hemos recibido alguna información que pudiera ser interpretada como indicador de una posible vinculación. Sin embargo, esta información es limitada e incompleta y no pueden sacarse conclusiones de ella".
En una carta a un congresista republicano, del 11 de abril de 1984, W. Tapley Bennett Jr., Subsecretario de Estado para asuntos legislativos, declaró que las evidencias que vinculaban al señor D'Aubuisson con actividades de los escuadrones de la muerte, eran "limitadas e incompletas". Y añadía: "Hemos recibido otros informes sobre el asesinato de Romero que contradicen las acusaciones".
Pero los documentos ahora desclasificados cuentan la historia de otra manera. Un informe preparado por la CIA para el entonces Vicepresidente George Bush, tres semanas antes de que la carta de Bennett fuera escrita, caracterizaba los alegatos que relacionaban a D'Aubuisson con el asesinato de Romero como "creíbles". Mencionaba también informaciones sobre una reunión en la que "a los que estaban presentes se les solicitó participar en una rifa para determinar quién llevaría a cabo la acción".
Bustillo y los jesuítas
Funcionarios de la administración Reagan indicaron que en dos ocasiones ayudaron a impedir que Roberto D'Aubuisson llegara a la Presidencia de El Salvador. En una de ellas, en 1984, facilitando financiamiento secreto de la CIA para la campaña presidencial de José Napoleón Duarte. El documento sugiere que D'Aubuisson entendía que los funcionarios americanos no insistieron en que los militares o la policía lo arrestaran, pues temían que eso podría provocar un golpe de Estado o dividir a la fuerza armada.
Para adular a los americanos, el señor D'Aubuisson les ofrecía información de inteligencia sobre el del Ejército y de la Policía salvadoreñas. De acuerdo a un mermorandum secreto, fue D'Aubuisson quien primero informó a la embajada americana que el Comandante de la Fuerza Aérea, General Juan Rafael Bustillo, era el probable autor intelectual de la masacre de seis sacerdotes jesuítas en 1989. La información de D'Aubuisson fue desestimada y el General Bustillo negó esas acusaciones, pero dos años después, un informe del Congreso indicaba que el General Bustillo estaba totalmente involucrado en la planificación de este crimen.
Investigación en USA
Un informe de inteligencia del ejército norteamericano, de diciembre de 1992, expresaba preocupación por informaciones sobre un golpe de Estado contra el Presidente Cristiani, que estaban planificando oficiales de la fuerza armada descontentos en unión con "ricos conservadores". Uno de los líderes de esta conspiración es identificado: el Coronel Roberto Pineda Guerra, un alto oficial de inteligencia militar.
Un memorándum de 1990 del embajador Walker, dirigido al Subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Bernard Aronson, decía que D'Aubuisson planificó en 1981 el secuestro del Presidente de la Asociación Salvadoreña de Futbol en una reunión en la casa del señor Armando Calderón Sol, ex-Alcalde de San Salvador y principal candidato presidencial de ARENA para las elecciones de marzo en 1994. Sin embargo, no se ofrecen pruebas contundentes de que Calderón Sol hubiera tomado parte en la confabulación.
...sigue...
http://www.ayvevos.com/foros/showthread.php?t=3245
Ok bien... si has llegado hasta aquí es porque no son suficientes las declaraciones de la comisión de la verdad, y mucho menos valederas las declaraciones de su propia hermana.
Que tal si nos vamos ahora un poco más lejos, y conocemos algunos otros documentos que son pruebas, no solo del accionar del Mayor, sino como el gobierno de EEUU, consintió mucho de esto, y cuando vió que podía representar un peligro cambió de opinión.
Este si es un poco largo, pero igual recomiendo lo lean detenidamente.
Creo que como al que esta realizando esta investigación, mi objetivo no es que vayan corriendo a la izquierda, ni tampoco quiero desprestigiar con esto a los activistas de dichos partidos.
Sino que tanto dirigentes como militantes del partido, se den cuenta de sus raices, y acepten de una vez, que sus inicios no fueron de "mansos corderitos", y han derramado tanta sangre como lo hicieron su contraparte.
Hubo asesinos en ambos bandos, pero no se puede permitir, que un bando trate de borrar su pasado y hacer creer a la población que nunca hizo nada malo, y que sus dirigentes nunca tuvieron nada que ver con ello, como muchas veces se nos quiere hacer creer.
Diganme cuantas veces no han escuchado la trillada frasesita...
"Tenemos las manos limpias"
Artículo original en:
http://www.svcommunity.org/forum/index.php?topic=7393.0
A solicitud de algunos communiters me decido a publicar la tercera parte de la "investigación"(vía web) que estoy realizando sobre el mítico ex-Mayor Roberto D'Abuisson*, que conste que es una investigación independiente usando los medios que tenemos a la mano como lo es internet, que es donde nos damos cuenta que la gente extranjera está mejor informada sobre la realidad que vivió el país, y no nosotros mismos como se esperaría. Mi interés principal es conocer más sobre lo que pasó en realidad pues a penas tengo 23años y para ese entonces(196x - 1992) como es obvío no estaban al alcance de mi capacidad entender las cosas que pasaba en el país. Y ahora que las comprendo me doy cuenta de la poca información que existe en nuestro país sobre muchos temas. Y cómo de nada sirve conocer/aprender algo sin compartirlo les dejo algunos fragmentos, aunqu en realidad es casi todo el artículo pues es mejor leerlo completo para comprender lo que nos revelan los documentos desclasificados de la CIA de los cuales nunca había escuhado.
Támbien habrá que agradecer la oportuna intervención de EEUU para que D'Abuisson no llegara a la presidencia.
Los dejo con la información:
El Salvador
Tras la pista de los escuadrones
12 mil documentos secretos sobre las relaciones USA-El Salvador durante la guerra fueron hechos públicos en Estados Unidos. Demuestran la complicidad de los gobiernos Reagan y Bush con los crímenes de la derecha y dan pistas para identificar a los criminales.
Documentos escondidos
Reproducimos a continuación el artículo de Clifford Kraussen en The New York Times del 8 de noviembre sobre los 12 mil documentos secretos que el gobierno de Estados Unidos había hecho públicos unos días antes y en los que se aborda el tema de los escuadrones, dando evidentes pistas para, al menos empezar la investigación:
"Informes de inteligencia, dados a conocer en Estados Unidos, prueban con evidente contundencia que las administraciones de Reagan y Bush recibieron información detallada sobre asesinatos cometidos por dirigentes derechistas de El Salvador en los años 80 y que, a pesar de eso, continuaron apoyándolos.
Los informes van más allá de un recuento esquemático de las posibles conexiones entre los asesinatos políticos y líderes como Roberto D'Aubuisson, recuento que fue facilitado al Congreso en su momento por funcionarios de la administración, los que repetidamente describieron aquella información como "limitada e incompleta".
Más de 12 mil documentos han sido desclasificados ahora por el Departamento de Estado, el Departamento de Defensa y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) por presiones del Congreso. Los documentos revelan que las administraciones de Reagan y Bush recibieron informes de inteligencia que demuestran que la fuerza armada salvadoreña - que entre 1980 y 1991 recibió mil millones de dólares en ayuda militar para luchar contra la guerrilla izquierdista - estuvo dominada durante esa década por oficiales que en algún momento de su carrera ordenaron o tomaron parte en las actividades de escuadrones de la muerte."
Evidencias abrumadoras
El señor D'Aubuisson murió de cáncer en 1992. Los documentos identifican también al actual Vicepresidente, Francisco Merino, como organizador de escuadrones de la muerte y afirman que en 1981 "se planificó un secuestro en la casa de Armando Calderón Sol, actual alcalde de San Salvador y candidato presidencial de ARENA". Los documentos demuestran también que Estados Unidos sabía que el recientemente retirado Ministro de Defensa, General René Emilio Ponce, trabajó a comienzos de los 80 con los escuadrones de la muerte dirigidos por D'Aubuisson, mientras fue jefe de la policía de tránsito y oficial de inteligencia.
Durante años se ha argumentado que la administración Reagan encubrió al señor D'Aubuisson y a la fuerza armada y mintió al Congreso para burlar las restricciones a la ayuda militar basadas en que se respetaran en El Salvador los derechos humanos. Estos alegatos resurgieron en marzo de 1993, cuando el informe de la Comisión de la Verdad, patrocinado por las Naciones Unidas, documentó ampliamente los abusos cometidos por oficiales salvadoreños que fueron ampliamente protegidos por Washington durante mucho tiempo. A raíz de este informe, líderes del Congreso exigieron que la administración Clinton desclasificara los documentos para poder conocer con mayor amplitud esta historia.
Los documentos entregados en respuesta a estas demandas ofrecen evidencias abrumadoras de que las administraciones de Reagan y Bush, aunque no aprobaron las actividades del señor D'Aubuisson, trabajaron con él como parte de una estrategia destinada a mantener cohesionada a una fuerza armada fraccionada para que pudiera vencer a la guerrilla.
Roberto D'Aubuisson
"D'Aubuisson es egocéntrico, temerario y, tal vez, mentalmente inestable", concluía un memorándum de marzo de 1981 elaborado por la CIA para Richard Allen, asesor nacional de seguridad del Presidente Reagan. Otros documentos de la CIA informaban que D'Aubuisson traficó con drogas, contrabandeó armas y dirigió la reunión donde se planificó en 1980 el asesinato de Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de San Salvador.
Monseñor Romero
Bajo interrogatorio de miembros del Congreso sobre el señor D'Aubuisson, indagando si él era el autor intelectual del asesinato del arzobispo Romero, funcionarios de la administración Reagan no dijeron que numerosos informes de inteligencia, ahora desclasificados, tenían informaciones detalladas sobre el rol que tuvo D'Aubuisson al dirigir la reunión en que se planificó ese asesinato.
Durante las audiencias sobre la certificación de la ayuda militar para El Salvador, en febrero de 1982, el senador Charles Percy, republicano por Illinois, solicitó una respuesta de la administración a los alegatos sobre la participación de D'Aubuisson en el asesinato de Romero. La respuesta oficial del Departamento de Estados decía: "En relación a D'Aubuisson y al asesinato del arzobispo Romero, hemos recibido alguna información que pudiera ser interpretada como indicador de una posible vinculación. Sin embargo, esta información es limitada e incompleta y no pueden sacarse conclusiones de ella".
En una carta a un congresista republicano, del 11 de abril de 1984, W. Tapley Bennett Jr., Subsecretario de Estado para asuntos legislativos, declaró que las evidencias que vinculaban al señor D'Aubuisson con actividades de los escuadrones de la muerte, eran "limitadas e incompletas". Y añadía: "Hemos recibido otros informes sobre el asesinato de Romero que contradicen las acusaciones".
Pero los documentos ahora desclasificados cuentan la historia de otra manera. Un informe preparado por la CIA para el entonces Vicepresidente George Bush, tres semanas antes de que la carta de Bennett fuera escrita, caracterizaba los alegatos que relacionaban a D'Aubuisson con el asesinato de Romero como "creíbles". Mencionaba también informaciones sobre una reunión en la que "a los que estaban presentes se les solicitó participar en una rifa para determinar quién llevaría a cabo la acción".
Bustillo y los jesuítas
Funcionarios de la administración Reagan indicaron que en dos ocasiones ayudaron a impedir que Roberto D'Aubuisson llegara a la Presidencia de El Salvador. En una de ellas, en 1984, facilitando financiamiento secreto de la CIA para la campaña presidencial de José Napoleón Duarte. El documento sugiere que D'Aubuisson entendía que los funcionarios americanos no insistieron en que los militares o la policía lo arrestaran, pues temían que eso podría provocar un golpe de Estado o dividir a la fuerza armada.
Para adular a los americanos, el señor D'Aubuisson les ofrecía información de inteligencia sobre el del Ejército y de la Policía salvadoreñas. De acuerdo a un mermorandum secreto, fue D'Aubuisson quien primero informó a la embajada americana que el Comandante de la Fuerza Aérea, General Juan Rafael Bustillo, era el probable autor intelectual de la masacre de seis sacerdotes jesuítas en 1989. La información de D'Aubuisson fue desestimada y el General Bustillo negó esas acusaciones, pero dos años después, un informe del Congreso indicaba que el General Bustillo estaba totalmente involucrado en la planificación de este crimen.
Investigación en USA
Un informe de inteligencia del ejército norteamericano, de diciembre de 1992, expresaba preocupación por informaciones sobre un golpe de Estado contra el Presidente Cristiani, que estaban planificando oficiales de la fuerza armada descontentos en unión con "ricos conservadores". Uno de los líderes de esta conspiración es identificado: el Coronel Roberto Pineda Guerra, un alto oficial de inteligencia militar.
Un memorándum de 1990 del embajador Walker, dirigido al Subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Bernard Aronson, decía que D'Aubuisson planificó en 1981 el secuestro del Presidente de la Asociación Salvadoreña de Futbol en una reunión en la casa del señor Armando Calderón Sol, ex-Alcalde de San Salvador y principal candidato presidencial de ARENA para las elecciones de marzo en 1994. Sin embargo, no se ofrecen pruebas contundentes de que Calderón Sol hubiera tomado parte en la confabulación.
...sigue...