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03-jul-2006, 00:14
RESUMEN-Derecha e izquierda empatan en comicios México: sondeos
Por Pablo Garibian
MEXICO DF (Reuters) - México quedó el domingo en la incertidumbre después de que sondeos a boca de urna mostraron un empate técnico entre el candidato de izquierda favorito para ganar la presidencia y el postulante oficialista.
Mientras cadenas de TV se negaban a difundir sus encuestas porque la diferencia entre el primer y segundo candidato estaba dentro del margen de error, periódicos informaron sin dar detalles sobre un empate entre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador y el oficialista Felipe Calderón.
Lo reñido del comicio despertó temores de inestabilidad política por la posibilidad de que los candidatos presidenciales desafíen los resultados en los tribunales y convoquen a protestas callejeras.
El Instituto Federal Electoral (IFE) daría las primeras cifras oficiales sobre los comicios a las 23.00 hora local (0400GMT).
La incertidumbre electoral podría asustar a los mercados financieros, preocupados de que las promesas de López Obrador de impulsar millonarios programas sociales y de obras públicas para generar empleo eleven el gasto público, desestabilizando a la segunda mayor economía latinoamericana.
Se espera que el Congreso siga dividido entre las tres principales fuerzas. De ser así, gane quien gane deberá negociar constantemente con el Poder Legislativo para evitar que le pase lo mismo que al presidente Vicente Fox, que se topó con una pared opositora para todas sus reformas estructurales.
El único sondeo a boca de urna que daba un claro ganador fue el de la encuestadora GEA-ISA, que ubicaba a Calderón con un 37 por ciento de las preferencias, con cuatro puntos porcentuales de ventaja sobre López Obrador.
El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Madrazo, parecía relegado a un tercer puesto, tras una campaña electoral en la que se había promocionado como una alternativa moderada entre la izquierda y la derecha.
"Rechazamos categóricamente, por el bien del país, que se prefiera la probabilidad de una encuesta a la certeza del conteo de votos que la ley prevé," dijo en rueda de prensa el presidente del PRI, Mariano Palacios.
CONTINUIDAD O CAMBIO
López Obrador, un austero ex alcalde de Ciudad de México de 53 años que rechazó críticas de parecerse al presidente venezolano Hugo Chávez, era el favorito para vencer en los comicios presidenciales a pesar de la ajustada diferencia de dos puntos que lo separaba en los sondeos del oficialista Calderón.
Si el líder del Partido de la Revolución Democrática (PRD) triunfara sería la primera vez que un izquierdista llega al poder en México y representaría la más reciente adición a la lista de naciones latinoamericanas que en los últimos tiempos optaron por gobiernos socialdemócratas o nacionalistas tras años de administraciones neoliberales.
Simpatizante de un socialismo moderado al estilo de la mandataria chilena Michelle Bachelet, López Obrador aseguró durante la campaña electoral que su gobierno respetaría los ya fuertes lazos comerciales entre México y Estados Unidos.
Calderón, de 43 años, es visto por los mercados como un heredero de las políticas de austeridad fiscal de Fox, cuya histórica victoria en el 2000 acabó con 71 años de gobierno del PRI.
Desde las grandes ciudades y balnearios en costas del Pacífico y del Caribe, hasta pueblos coloniales en la sierra y la selva rodeados de ruinas prehispánicas, millones de mexicanos votaron en unos comicios tranquilos y en los que también se eligieron gobernadores en algunos estados y alcalde de Ciudad de México.
Miles de mexicanos radicados en Estados Unidos cruzaron la frontera para votar en ciudades como Tijuana o Nuevo Laredo.
"Nosotros sí queremos que el gobierno ayude, quisiéramos que un presidente fuera bueno, que echara la mano," dijo después de votar Juana Hernández, una indígena de 40 años con su bebé envuelto en una manta en su espalda, en el polvoriento pueblo de San Bartolomé Quialana de la sierra de Oaxaca.
El jefe de la guerrilla zapatista, el encapuchado subcomandante Marcos, encabezó una marcha y un acto en la principal plaza de la capital mexicana ante 3,000 personas, en los que manifestantes dieron la espalda a los candidatos presidenciales.
De acuerdo con sondeos a boca de urna difundidos por la cadena Televisa y TV Azteca, la izquierda ganaba y retenía el gobierno de la Ciudad de México con una amplia ventaja.
Según TV Azteca, el Partido Acción Nacional (PAN) del presidente Vicente Fox mantenía las gobernaciones de los tres estados y Televisa coincidió excepto en Morelos, en donde dijo que la elección era reñida y no había un claro ganador.
(Con la colaboración de Verónica Sparrowe, Rodrigo Martínez, Alejandro Lifschitz)
Por Pablo Garibian
MEXICO DF (Reuters) - México quedó el domingo en la incertidumbre después de que sondeos a boca de urna mostraron un empate técnico entre el candidato de izquierda favorito para ganar la presidencia y el postulante oficialista.
Mientras cadenas de TV se negaban a difundir sus encuestas porque la diferencia entre el primer y segundo candidato estaba dentro del margen de error, periódicos informaron sin dar detalles sobre un empate entre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador y el oficialista Felipe Calderón.
Lo reñido del comicio despertó temores de inestabilidad política por la posibilidad de que los candidatos presidenciales desafíen los resultados en los tribunales y convoquen a protestas callejeras.
El Instituto Federal Electoral (IFE) daría las primeras cifras oficiales sobre los comicios a las 23.00 hora local (0400GMT).
La incertidumbre electoral podría asustar a los mercados financieros, preocupados de que las promesas de López Obrador de impulsar millonarios programas sociales y de obras públicas para generar empleo eleven el gasto público, desestabilizando a la segunda mayor economía latinoamericana.
Se espera que el Congreso siga dividido entre las tres principales fuerzas. De ser así, gane quien gane deberá negociar constantemente con el Poder Legislativo para evitar que le pase lo mismo que al presidente Vicente Fox, que se topó con una pared opositora para todas sus reformas estructurales.
El único sondeo a boca de urna que daba un claro ganador fue el de la encuestadora GEA-ISA, que ubicaba a Calderón con un 37 por ciento de las preferencias, con cuatro puntos porcentuales de ventaja sobre López Obrador.
El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Madrazo, parecía relegado a un tercer puesto, tras una campaña electoral en la que se había promocionado como una alternativa moderada entre la izquierda y la derecha.
"Rechazamos categóricamente, por el bien del país, que se prefiera la probabilidad de una encuesta a la certeza del conteo de votos que la ley prevé," dijo en rueda de prensa el presidente del PRI, Mariano Palacios.
CONTINUIDAD O CAMBIO
López Obrador, un austero ex alcalde de Ciudad de México de 53 años que rechazó críticas de parecerse al presidente venezolano Hugo Chávez, era el favorito para vencer en los comicios presidenciales a pesar de la ajustada diferencia de dos puntos que lo separaba en los sondeos del oficialista Calderón.
Si el líder del Partido de la Revolución Democrática (PRD) triunfara sería la primera vez que un izquierdista llega al poder en México y representaría la más reciente adición a la lista de naciones latinoamericanas que en los últimos tiempos optaron por gobiernos socialdemócratas o nacionalistas tras años de administraciones neoliberales.
Simpatizante de un socialismo moderado al estilo de la mandataria chilena Michelle Bachelet, López Obrador aseguró durante la campaña electoral que su gobierno respetaría los ya fuertes lazos comerciales entre México y Estados Unidos.
Calderón, de 43 años, es visto por los mercados como un heredero de las políticas de austeridad fiscal de Fox, cuya histórica victoria en el 2000 acabó con 71 años de gobierno del PRI.
Desde las grandes ciudades y balnearios en costas del Pacífico y del Caribe, hasta pueblos coloniales en la sierra y la selva rodeados de ruinas prehispánicas, millones de mexicanos votaron en unos comicios tranquilos y en los que también se eligieron gobernadores en algunos estados y alcalde de Ciudad de México.
Miles de mexicanos radicados en Estados Unidos cruzaron la frontera para votar en ciudades como Tijuana o Nuevo Laredo.
"Nosotros sí queremos que el gobierno ayude, quisiéramos que un presidente fuera bueno, que echara la mano," dijo después de votar Juana Hernández, una indígena de 40 años con su bebé envuelto en una manta en su espalda, en el polvoriento pueblo de San Bartolomé Quialana de la sierra de Oaxaca.
El jefe de la guerrilla zapatista, el encapuchado subcomandante Marcos, encabezó una marcha y un acto en la principal plaza de la capital mexicana ante 3,000 personas, en los que manifestantes dieron la espalda a los candidatos presidenciales.
De acuerdo con sondeos a boca de urna difundidos por la cadena Televisa y TV Azteca, la izquierda ganaba y retenía el gobierno de la Ciudad de México con una amplia ventaja.
Según TV Azteca, el Partido Acción Nacional (PAN) del presidente Vicente Fox mantenía las gobernaciones de los tres estados y Televisa coincidió excepto en Morelos, en donde dijo que la elección era reñida y no había un claro ganador.
(Con la colaboración de Verónica Sparrowe, Rodrigo Martínez, Alejandro Lifschitz)